Comer de temporada y el poder de los mercados locales
La temporalidad reduce precio y aumenta sabor. En nuestras visitas, comprar verduras de temporada en mercado municipal, y frutas en cajas compartidas, bajó el costo por ración notablemente. El plan de menús permitió rotar recetas según abundancia y evitar aburrimiento. Cuando hubo excedentes, la congelación por porciones sostuvo la frescura. El cálculo por unidad reforzó decisiones entre variedades casi idénticas. Además, conversar con vendedores aporta trucos de conservación que ahorran más que cualquier cupón. Tu paladar lo agradece, tu presupuesto también.